Ocho pueblos que parecen inventados
Chicos, de postal, y famosos justamente por eso. Con lo que conviene saber antes de aparecer.
Hay pueblos que uno ve en una foto y piensa que está retocada. Estos ocho existen, se pueden recorrer a pie en una mañana y comparten un problema: son tan fotogénicos que en temporada alta hay más visitantes que vecinos. Van con la fecha en que conviene ir y el motivo por el que valen la pena aunque estén llenos.
01AustriaHallstatt
El pueblo de la sal, entre el lago y la paredCiento cincuenta metros de orilla entre un lago y una montaña vertical, en el Salzkammergut austríaco. Se explota sal acá desde hace unos siete mil años: la mina se visita y guarda el tobogán de madera más antiguo del mundo en uso. Tiene tanta fama que en China se construyó una réplica a tamaño real. Ochocientos habitantes reciben cerca de un millón de visitas al año, así que conviene ir entre semana y fuera del verano.
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02MarruecosChefchaouen
Azul de arriba abajo, en el RifFundado en 1471 como plaza fuerte contra los portugueses, en las montañas del norte de Marruecos. La medina entera está pintada de añil: hay quien lo atribuye a los judíos sefardíes que llegaron en los años treinta, quien lo explica como repelente de mosquitos y quien admite que hoy se mantiene porque funciona. La luz mejor es la de primera hora; a media mañana el azul se apaga con el sol alto.
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03FranciaColmar
Alsacia en su versión más entramadaCasas de entramado de madera en verde, rosa y ocre sobre canales, en la ruta del vino alsaciana. El barrio de la Petite Venise es lo más fotografiado, pero el museo Unterlinden y su retablo de Isenheim justifican solos el viaje. De acá salió Bartholdi, el escultor de la Estatua de la Libertad. En diciembre el mercado de Navidad la llena; en mayo y septiembre se camina tranquila.
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04ColombiaGuatapé
Zócalos pintados y una piedra de 740 escalonesA dos horas de Medellín. Lo distinto son los zócalos: frisos en relieve pintados en la parte baja de cada fachada, con el oficio o la historia de quien vive ahí. Al lado está El Peñón, un monolito de granito de 220 metros que se sube por una escalera encajada en una grieta, 740 escalones hasta una vista de todo el embalse. Los fines de semana se llena de paisas; entre semana es otro pueblo.
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ChequiaČeský Krumlov
Un meandro del Moldava con castilloEl río rodea el casco medieval casi por completo, en el sur de Chequia. El castillo es el segundo más grande del país y conserva un teatro barroco de 1766 con su maquinaria original de madera todavía funcionando, algo casi único en Europa. Está a tres horas de Praga y se llena de excursiones de un día: la ciudad cambia por completo después de las seis de la tarde.
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06Países BajosGiethoorn
Un pueblo sin una sola calleEn el norte de los Países Bajos, sin carreteras en el centro histórico: se circula por canales y por puentes de madera, en barcas eléctricas o en las tradicionales punts. Los canales los dejaron los turberos que extrajeron turba durante siglos. En temporada alta el tráfico de barcas se vuelve absurdo; en abril o en octubre se entiende por qué le dicen la Venecia del norte.
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07EspañaAlbarracín
Rojo Teruel, colgado sobre el ríoEn Aragón, sobre una hoz del río Guadalaviar. Las casas van pintadas con un yeso rojizo sacado de la tierra del lugar, y la muralla trepa el cerro hasta muy por encima del caserío. Fue capital de un pequeño reino taifa en el siglo XI. Está lejos de todo, lo que juega a favor: es de los pocos de esta lista donde todavía se puede tener una calle para uno solo.
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08ItaliaSorrento
El balcón sobre el golfo de NápolesSobre un acantilado de toba frente al Vesubio, es la base clásica para la costa Amalfitana, Capri y Pompeya, todo a menos de una hora. La ciudad vieja es de calles estrechas con limoneros por todas partes: de acá sale el limoncello. No tiene playa de arena a pie de pueblo, sino plataformas sobre el mar. En junio y septiembre está en su mejor momento.
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Un consejo que sirve para los ocho: dormir en el pueblo. Los autobuses de excursión llegan a media mañana y se van antes de la cena, así que el amanecer y el atardecer quedan casi para el que se queda.
Foto de Wikimedia (CC BY-SA). El contenido editorial es nuestro.